My Skin

Promesas falsas,
que con el tiempo, hacen fría mi alma.


Lo que ahora era alegría,
hoy se ha hecho amargura.



Ahora necesito un
Ángel, para poder vivir



y no ser simplemente
una flor,



 que muere cada día... lentamente.



(Idea musical: Natalie
Merchan).


Ideario de una Sumisa






( recopilaciones y conceptos )


Soy una mujer sumisa…play


Palabras que encontré que reflejan lo que soy...


Soy una mujer sumisa. Encuentro placer y goce de ser sumisa
en una relación de pareja. No soy débil o estúpida. Soy una mujer fuerte, con
pensamientos claros y un concepto definido de cómo quiero que sea mi vida. No
sirvo a mi Am@ por ser débil sino por mi fuerza y orgullo.

Busco a mi Amo para que me amor y protección ya que nunca me
siento tan llena como cuando Él está conmigo. Se que el protegerá mi cuerpo, mi
alma, y mi mente con su fuerza e inteligencia. Él lo es todo para mí y yo lo
soy todo para Él. Su tacto me despierta y sus pensamientos me liberan. Solo
sirviéndole me siento completamente feliz.

Sus castigos son duros, pero los acepto gustosamente
sabiendo que siempre desea lo mejor para mí. Si desea mi cuerpo, se lo doy,
satisfecha, y me da un enorme placer saber que estoy haciéndole feliz. Sin
embargo, el placer carnal es solo una faceta de nuestra relación. El amor, la
confianza, el compartir, también conforman una parte muy importante de nuestra
relación.

Mi cuerpo es suyo y si Él dice que es bonito, lo es. No
importa cómo me vean los demás, soy bella a sus ojos, y por eso camino con la
cabeza bien alta, porque, ¿quién puede decir que mi Amo no está en lo cierto
cuando dice que soy bella?

Si me dice que soy su princesa, lo soy... Si me dice que soy
su juguete, lo soy, su perra, su felpudo, lo soy... tan sensual y lasciva como
Él lo desea, y si otros no lo ven, es que están ciegos.

Mi mente es suya, y solo Él la conoce por completo. No tengo
secretos para Él, porque los secretos me apartarían de ser suya por completo.
Los secretos pondrían una barrera entre mi Amo y yo, y yo, no quiero barreras.
Sus enseñanzas no son algo que yo busque o imagine, son algo que ha decidido
que yo necesito y yo aprendo de Él.


Mi alma es suya, tan desnuda como puede estarlo mi cuerpo
cuando estoy postrada a sus pies. No hay un solo momento en el que no note su
presencia, incluso cuando no está conmigo. No se me ocurriría jamás enfurecerle
ni traicionarle ya que sería un castigo horrible para mí, peor incluso que cualquier
latigazo. El desconcierto de mi alma, cuando lo enfado, es peor de soportar que
la angustia física que siento cuando me golpea con su cinturón.

Paso mis días sabiendo que la energía y la fuerza que pone
en nuestra relación, es beneficiosa tanto para Él como para mí. Su parte es
mucho más dura que la mía, y le agradezco enormemente que se preocupe por mí y
me regale todo su tiempo. Yo tengo la parte más sencilla: experimentar, sentir,
dejarme ir y abandonarme en Él. Soy su placer y su responsabilidad y así me
trata.

Soy una mujer sumisa. Estoy orgullosa de serlo. Mi sumisión
es un regalo que no doy a la ligera, sino que solo puedo dárselo a alguien que
lo aprecie por completo y lo recompense. Solo a Él me entrego por completo
porque soy fuerte y orgullosa. En resumen: soy una mujer sumisa.

Nace el Deseo








Voy a perderme en ti,


acercarme como un sutil pensamiento,


cómo se posa una pluma llevada por el viento.


Acercar tu boca a mi boca,


despacio,


midiendo tu cuerpo atado al mío


prolongando el instante


para seguir muriendo.


Mis manos atadas a tu espalda,


mi ardor incrustado en tu pecho.


El fuego crepita en mis venas.


El aire se escapa en jadeos...


La sangre fluye a raudales,


en un viaje al desfallecimiento.


Desatas mi locura con tu boca,


cuando susurras en mi silencio...


No… no pares, no me sueltes,


Y mis poros gritan tu nombre,


allí… atada a tu lecho


 es donde nace el
deseo...


Donde se consume mi amor…


Y tu… inmóvil e inofensiva






Pierdes todo tu temor

El BDSM también puede ser un camino Tántrico

 

La realidad no
tiene nada que ver, la verdad de la mayoría nunca es la verdad como decía Gandhi.
Como siempre la ignorancia, la soberbia, el autoengaño imperan por doquier y
mas cuando tenemos esa imagen infantil del amor lleno de princesas, hadas y fantasías
del new Age. Una idea que solo existe en nuestra mente pues la realidad, la
transformamos gracias a nuestra ignorancia, en rutina hipotecas, deudas,
gritos, llantos, controles, celos… y sobre todo codependencias. Vivir esa vida
si es masoquismo. Efectivamente, los prejuicios infantiles de príncipes y
princesas que existen en nuestra mente desde la más tierna infancia bien
consolidados como si de arquetipos jínglanos se trataran hace más daño del que
creemos, más si vienen adornados con fantasías pseudoespirituales del new Age.
Los maestros cansados están de repetir que no tenemos mas de 13 años mentales,
y debido a ello nos aferramos a una serie de conceptos de amor que no entendemos
o que simplemente son simples tonteras fonéticas, es decir, que como suenan
bonito nos aferramos a ellas con más ganas.

El resultado de
todo ello es simplemente una codependencia perfectamente incrustada e inconscientemente
vivida. Miedos por doquier: al abandono, al rechazo, al poder, a la soledad, a
la muerte… y el peor de todos: “darnos cuenta que nuestras creencias son falsas”.
Y en nuestra ignorancia, a todo ese estuche de monerías inconscientes le
llamamos amor. Bien es sabido que si a los niños los padres no les dicen las
cosas claramente éstos no podrán tener los juguetes recogidos, etc. Si los
padres no están educados no solo no habrá límites, sino que habrá imposiciones,
gritos, guerra, estrés, invasiones de espacio y tiempo de padres a hijos y viceversa,
y los niños crecerán sin un modelo, sin una referencia, sin ninguna inspiración.
Por eso, al llegar a la adolescencia no sólo tomarán como referencia la tribu
urbana a la que pertenezcan, sino que los padres serán ignorados. Es el precio
justo a pagar de unos padres que no inspiran, sino que quieren que se les
obedezca porque sí. En le BDSM el sumiso o la sumisa nunca obedecen porque sí,
sino porque su amo es su fuente de inspiración.

¡Qué hay de malo
en poner unas reglas, se explica una vez, se explica qué sucede si se incumple
y se deja por escrito a modo de contrato? Las cosas “porque si” o “por que yo
lo digo” no son una explicación, eso no inspira. No sólo no hay nada de malo en
los contratos, sino que la tranquilidad llega a la casa. La psicología del
consumidor, por su parte, nos enseña que los consumidores son impulsivos a la
hora de comprar, piensan poco, razonan menos aún, se compra por capricho o por
llenar vacíos emocionales. Nos dicen los psicólogos que el consumidor puede
llegar a pagar para que otros tomen una decisión por ellos. Existen por doquier
encuestas, comparativas entre productos, que nos “ayudan” a tomar una decisión,
aunque subliminalmente ya sabemos qué comprar. La decisión está ya tomada. Da
igual qué se elija, comprar sin necesitar pues en la mayoría de los casos ya
está decidido.

La raíz de Qué hay de malo en poner unas reglas, se explica una vez, se explica qué sucede si se incumple y se deja por escrito a modo de contrato? Las cosas “porque si” o “por que yo lo digo” no son una explicación, eso no inspira. No sólo no hay nada de malo en los contratos, sino que la tranquilidad llega a la casa. La psicología del consumidor, por su parte, nos enseña que los consumidores son impulsivos a la hora de comprar, piensan poco, razonan menos aún, se compra por capricho o por llenar vacíos emocionales. Nos dicen los psicólogos que el consumidor puede llegar a pagar para que otros tomen una decisión por ellos. Existen por doquier encuestas, comparativas entre productos, que nos “ayudan” a tomar una decisión, aunque subliminalmente ya sabemos qué comprar. La decisión está ya tomada. Da igual qué se elija, comprar sin necesitar pues en la mayoría de los casos ya está decidido.

e estos
problemas, y muchos otros, se encuentra en el desequilibrio del chakra
muladhara. Es el primero de los 7 chakras, el chakra raíz donde reside
Kundalini. El chakra que gestiona las emociones del poder, el sexo, el dinero y
el instinto de supervivencia. Es ahí, donde el BDSM puede ayudarnos, puede enseñarnos
a respetar limites, espacios y tiempos con sus contratos, y enriquecer nuestra
vida a través de sus juegos, somos valientes a sentir nuevas emociones. Aunque
el dolor y el placer son dos caras de la misma moneda que llevan al orgasmo,
existen muchas otras emociones que deberíamos explorar. Cada una de ellas nos
lleva un poco más adentro de nosotros.

 

Lo importante no
es lo que afuera se hace, sino el viaje interior. La humillación suele ser la
mejor terapia para el ego soberbio, ese que aparenta felicidad a raudales pero
que esconde miles de miedos. Aquel que no se atreve a sentir el shock y la vergüenza,
necesarias para sanar codependencias. Como dicen los textos tántricos antiguos:
“el sexo no es la meta sino el camino, sumérgete en la lujuria y transformarla
en amor, aquello que crees que libera en realidad esclaviza y lo que esclaviza,
libera”. O como dicen los textos de Yoga: “con el cuerpo, pero sin el cuerpo”.

No juzgues si
nunca te has atrevido a sentir lo que llevas en tu interior.

 







De Swami
KurmaRajadasa 323 lecturas BDSM (21/10/2020)